¿Quieres afianzar la sostenibilidad de tus productos y dar un paso de gigante hacia la seguridad?

El consumidor está cada vez más preocupado por la sostenibilidad de todos los productos y demanda aquellos cuyos materiales sean seguros, tanto para el medio ambiente como para la salud.

 

El uso de materiales biodegradables o procedentes de fuentes bio o renovables es la mejor innovación aplicable a los envases, sin embargo, ha de llevarse a cabo con las suficientes garantías de seguridad.

 

Gracias a los ensayos es posible la identificación de las sustancias que migran desde los envases o los productos de plástico hacia los alimentos con el objetivo de poder establecer estrategias que minimicen su impacto en la salud.

 

El reciente informe RASFF de 2019 relativo a las alertas alimentarias presenta cifras crecientes respecto a incumplimientos en materiales en contacto con alimentos. Sustancias como formaldehído, melamina, metales, hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs), plastificantes y sustancias volátiles son algunas de las encontradas en los materiales en contacto con alimentos en cantidades que pueden suponer un peligro para la salud humana.

 

Además, las modificaciones continuas en los requisitos legislativos obliga a disponer de los recursos necesarios para gestionar correctamente la presencia de sustancias no deseadas en los materiales de los envases y en los objetos destinados a entrar en contacto con los alimentos.

 

Estas sustancias, que habitualmente se conocen como NIAS, por sus siglas en inglés (Non Intentionally Added Substances) pueden ser impurezas de los materiales o productos de descomposición, entre otros, y están presentes en todos los materiales plásticos. La legislación obliga a que se evalúen para que no representen un peligro para la salud humana y no alteren organolépticamente los alimentos ni tampoco su composición de una manera inaceptable. Algunos ejemplos de estas sustancias son:

– Plastificantes

Los aditivos plastificantes como los ftalatos pueden aparecer en materiales rígidos en concentraciones muy bajas debido a que se usan en los procesos de polimerización.

– Metales

El uso de colorantes basados en compuestos inorgánicos puede hacer que el producto final presente impurezas como As, Cd, Pb… Otras fuentes son el uso de catalizadores u otros aditivos.

– Aminas aromáticas primarias

Estas sustancias pueden ser residuales de los procesos de fabricación de ciertos colorantes o bien generarse en la transformación de ciertos materiales como el nylon.

– Hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs)

Sustancias muy frecuentes en los productos derivados del petróleo.

– Compuestos organoestánnicos

Pueden aparecer como catalizadores de las reacciones de polimerización de las materias primas.

– Lubricantes

Son sustancias desmoldeantes o que favorecen el procesado de los materiales plásticos. En ocasiones migran en elevadas cantidades.

– Sustancias volátiles

Los disolventes son el vehículo más común para las reacciones químicas de formación de los plásticos y pueden aparecer en el producto final.

– Bisfenol A (BPA)

Es la unidad de partida de ciertos materiales plásticos, pero también puede aparecer en el uso de ciertos antioxidantes.

 

AIJU le ofrece la posibilidad de comprobar la seguridad de los materiales biodegradables y reciclados que está usando en sus envases o en sus productos de menaje a través del control específico de estas sustancias o por medio de estudios más detallados y completos enfocados a identificar la naturaleza de las sustancias que migran desde los materiales hacia los alimentos. Esta identificación proporciona mucha información para poder abordar estrategias enfocadas a hacer que los productos sean mucho más seguros y, por tanto, evitar posibles problemas de incumplimiento legislativo.

 

Más info:

Mª Luisa Marín

contactoalimentos@aiju.es